FLORES DE ASFALTO

Llegará un momento en el que ya no puedan brotar las flores en medio del cemento.

Todo se marchitará como nos estamos marchitando nosotros en medio del ruido, 

caminando en automático, sin mirar a los lados.


El mundo se está convirtiendo a pasos agigantados en la peor de las distopías.


Que felices ignorantes fuimos.

Que oídos sordos hacemos ahora.

Que bonita la venda de nuestra mirada.





Moito ruido

Para atoparme neste mar de sonidos estridentes, 

escribo coma se non houbese mañá,

coma se non me importara nada,

como se o poema fose a miña botella lanzada ao mar.



Soño con que un día volte a min

e me arranque unha bágoa de emoción,

de esas que enchen os meus baleiros.

La rabia

Reniego del ser humano que observa el mundo impasible,

al que las noticias entretienen, 

al que se mantiene sereno ante tanta barbarie.


A todo aquel que piense que es libre,

que las cadenas de esta esclavitud moderna

nada tienen que ver con él.


Esta guerra mediática de números y cifras...

¿Cuántas asesinadas van ya?

¿Cuántas muertas en estas guerras?


La vida esta llena de batallas.

Yo no sé todavía cual es la que me corresponde.

Sólo sé que si no la cantamos...



¿QUÉ HACEMOS CON ESTA RABIA?

Océanos

Hoy no voy a rebuscar rimas en el cajón de los desastres:
Quizás he gastado todas mis energías ocultando las palabras que vacían la bola de miedo que ocupa mi pecho, sin darme cuenta de que la solución puede ser precisamente todo lo contrario.
Mi mente es inmensa, como el océano.
Caben en ella todo lo bueno del mundo, y también lo malo... a veces la vida no es justa, demasiadas veces diría yo.
Hay semanas que sería mejor quedarse en cama, pero las múltiples realidades que vivimos nos obligan a caminar, con un pie detrás de otro, y mientras podamos hacerlo todo estará bien. 
Pensemos que todo estará bien, por muy negro que pinte el horizonte, "seremos capaces de pintar uno al que no nos de vergüenza mirar". 
En ello estamos, pase lo que pase el futuro nos pertenece y siempre seremos hogar.





Nudos

Aflojar las cuerdas, gritarle a nuestros monstruos

hacerlos pequeños a base de continuo movimiento.


Destruir para construir.


Despertar del letargo. de las eternas dudas,

salir de las sombras para descubrir 

que hay todo un mundo detrás

de cifras, estadísticas y porcentajes.


Un lugar que no es tan hostil como parece,

porque hay personas que huelen a esperanza.

Freno de mano



No quiero correr detrás de nadie, 

ni siquiera de mi.


Aprender a vivir la calma, a cuidar mis plantas

a regar mi alma atormentada con dulzura y no agua salada.


Todo pasa,

yo sólo espero haber aprendido de ello.