Todas mis letras creen firmemente
en el poder de la esperanza
El mundo se me hace a veces insostenible,
por eso intento separarme de él:
mi cabeza delira y mi mente se ausenta
de una realidad que la asfixia.
De estos momentos convulsos,
me quedo con el ápice de despertar
que encuentro en ellos:
ver con claridad
de donde vengo,
asumir donde estoy
quién soy
una vez pasada la tormenta
todo eso se disipa
entre rutina
y arena:
la vida se ha convertido en lo excepcional
esta hoguera en mi pecho
no se apagará mientras espero
a las señales que me indiquen el camino:
perder el miedo a quemarme es la única salida
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